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miércoles, 3 de noviembre de 2010

Ecuador: Cooperativas ganan espacio con créditos

Clientes prefieren estas entidades en lugar de los bancos, por la agilidad con que aprueban los préstamos.
Los créditos entregados por las cooperativas de ahorro y crédito controladas por la Superintendencia de Bancos (SBS) se han duplicado en el último año. Mayoritariamente apoyan a proyectos productivos y al sector informal.

Édgar Peñaherrera, presidente de la Asociación Nacional de Cooperativas de Ahorro y Crédito (ACSB), destacó que estas entidades ofrecen mejores productos financieros, adaptados a las necesidades de sus asociados, y que han sido casi invulnerables a las crisis económicas, lo que les ha permitido aumentar su cartera de clientes.

Con respecto a los créditos, Peñaherrera explicó que “la relación entre colocaciones y captaciones es del 94,1%, y si comparamos las colocaciones frente a los activos, la relación es del 70,3%”, de modo que el sistema es dinámico y tiene como objetivo principal atender el déficit crediticio de sus asociados, principalmente para microempresas, vivienda y consumo.

Manuel Anguaya, cliente de la Cooperativa Cotocollao, contó que trabaja con esa institución porque puede gestionar con mayor facilidad un préstamo y a la vez le ofrecen asesoría y capacitación, sea en administración o en atención al cliente; un beneficio que se refleja en el crecimiento de su tienda de abarrotes.

Las cooperativas se refinancian con el apoyo de instituciones públicas como la Corporación Financiera Nacional (CFN) y el Programa Nacional de Finanzas Populares (PNFP), las cuales, mediante proceso de selección y calificación de proyectos, colocan recursos para mantener la red de microcréditos.

Al respecto, César Robalino, presidente de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (ABPE), admitió que las cooperativas están creciendo “un poquito más” que los bancos, pues el índice de crecimiento anual de las primeras supera el 23% y el de la banca bordea el 20%.

El banquero explicó que en el último mes los depósitos en la banca decrecieron con relación a los créditos, situación que no ocurre en las cooperativas, “seguramente porque están aprovechando un nicho de mercado que no es atendido por los bancos”.

Una de las razones, indicó, es que las cooperativas mantienen una alta tasa pasiva. Con ello se vuelven atractivos para los clientes y obtienen una buena captación de recursos que luego les sirve para entregar préstamos. No obstante, en activos continúan siendo muy inferiores a la banca privada.

Según Peñaherrera, una característica fundamental de las cooperativas es que destinan la mayor parte de sus recursos a créditos y no tienen depósitos en el extranjero. Sin embargo, consideró que pueden invertir en instrumentos financieros de otra naturaleza, de acuerdo con sus expectativas y planes de desarrollo.

En cuanto a las tasas de interés, las cooperativas manejan un índice más alto que la banca, y varían entre una entidad y otra.

En las cooperativas son reguladas por la SBS, la tasa de interés se fija de acuerdo con la estructura operativa y por ley no pueden estar por encima de las definidas por el Banco Central del Ecuador (BCE), que toma como referencia el comportamiento del mercado.

Empero, otro grupo de cooperativas no están reguladas por la SBS sino por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), debido a su orientación crediticia.

Para Peñaherrera, ahí surge un inconveniente cuando “no rinden cuentas al ente de control” y los prestamistas pagan intereses más altos y presionan para subir las tasas. “Los clientes no se fijan en el porcentaje, sino en la rentabilidad que obtienen”, acotó.
Silvia Vásquez
svasquez@telegrafo.com.ec
Reportera-Quito

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